Alemania tras la Segunda Guerra Mundial
Hola a todos: estamos de lleno en la Guerra Fría, ya terminando y os comenté que quizás esta vez no iba a poner posts nuevos. He encontrado este post de una muy buena página que visito frecuentemente: “Historia General” y me parece que está muy bien tanto para entender el final justo de la lección anterior, como para enlazarlo con lo que hemos visto de la reconstrucción de Europa durante la Guerra Fría, así como lo ya tratado del Plan Marshall y demás. Así que lo dejo aquí literal, con permiso, como siempre, de los autores. Un saludo, Luis.
La Alemania Nazi tras la Segunda Guerra Mundial:

Adolf Hitler había prometido a los alemanes que el Tercer Reich duraría mil años. Pero en 1945, Alemania se rindió incondicionalmente. Sus ciudades estaban en ruinas, y la población desmoralizada se debatía de miedo y dolor entre sus escombros, preguntándose qué les depararía el futuro.
La Alemania de la posguerra fue una época de privación extrema, agravada por los desastres del hambre, la destrucción completa de casi todas las infraestructuras y la influencia de los desplazados que fueron expulsados de la Europa del Estepor ser de etnia alemana.
Los habitantes que comenzaron a sufrir más pronto el hambre fueron los de las ciudades de Hamburgo y Berlín. Hamburgo había sufrido más daños en sus bombardeos que todas las ciudades de Inglaterra juntas. Precisamente, al bombardeo de Hamburgo se le llamó Operación Gomorra. Pero, ¿cuáles fueron los efectos de la devastadora Segunda Guerra Mundial en Alemania?.
Veintiún millones de alemanes se quedaron sin hogar; muchos de ellos incluso se podría decir que se quedaron sin ciudad. Más de cincuenta mil niños se quedaron huérfanos, la mayoría de ellos debido a los atentados. Quizás estos fueron los supervivientes de la guerra que más se vieron afectados. En la antigua Prusia Oriental, decenas de miles de huérfanos, los Niños del Mundo, fueron adoptados por familias lituanas. Muchos de ellos no se reunieron con sus familias alemanas hasta después del fin de la Guerra Fríaen 1991.
Los alimentos en Alemania eran casi inexistentes, y el promedio de la ingestión de calorías era de mil al día. Además del mercado negro, donde la gente intercambiaba alimentos por objetos de valor de las familias, los alemanes apenas tenían cartillas de racionamiento.
Alemania había sido antes de la guerra un importante proveedor de carbón, una de las principales fuentes de energía de Europa. En el invierno de 1945 se puso de manifiesto el hecho de que Europa podría verse afectada por la escasez de carbón. El carbón de Polonia, otro de los principales proveedores, se mandaba casi íntegro a la Unión Soviética. Menos mal que aquel invierno fue leve, aunque la escasez de carbón y petróleo exacerbó aún más la ya de por sí sombría vida de los alemanes.
Otro de los grandes problemas era la escasez de agua, y la que había tenía que ser utilizada correctamente, ya que podía propagar enfermedades. La tasa de mortalidad de los niños pequeños y los ancianos por culpa de la ingesta de agua en mal estado fue increíble. Además, casi todos los puentes de las ciudades fueron destruidos, y los hospitales no tenían recursos ni materiales ni de personal. Las comunicaciones y el transporte casi dejaron de existir.
Después de que el presidente de Estados Unidos, Truman, levantara las restricciones contra Alemania, la ayuda comenzó a llegar desde todos los puntos del planeta. Quizás lo que más recordarán los alemanes más viejos que vivieron aquella época son la llegada de paquetes ayuda. A buen seguro que estas ayudas salvaron a miles y miles de alemanes que se quedaron sin nada después de la guerra.
Del mismo modo, el Plan Marshall proporcionó miles de millones para establecer de nuevo la economía no sólo en Alemania, sino en todos los países asolados por la guerra. Estos fondos ayudaron a reconstruir la infraestructura de muchos países, y permitieron a Europa desarrollarse económicamente. Sin toda esta ayuda, la Alemania de posguerra hubiese sido un desastre humanitario de proporciones inimaginables.
(ver post de este blog sobre “El Plan Marshall”, aquí)
(Fuente: Historia General.)




Entrada trasera del Führerbunker, en el jardín de la Cancillería del Reich (
Hola a todos: otro de los jerarcas nazis que ocupó posición “privilegiada” dentro del Reich fue Joseph Goebbels (29 de octubre de 1897 – 1 de mayo de 1945). Hemos hablado de él varias veces en clase, comentando que fue ministro de propaganda y el que manejó la publicidad y convenció a las masas de que el nazismo era lo mejor. Mediante la propaganda, Goebbels divinizó a Hitler, promovió el odio a lo extranjero, al comunismo y al judaísmo. Como ministro de Propaganda, controló en adelante la literatura, la prensa, el teatro, la radio, las bellas artes y el cine. Fue, por tanto, figura clave en el régimen y además era amigo íntimo de Adolf Hitler. Se casó con Magda y ambos estaban tan convencidos de la ideología nazi que acompañaron a Hitler hasta sus últimas consecencias, suicidándose ante la llegada inminente de las Tropas Rojas. Comentamos en clase que su mujer, Magda Quandt, era una defensora y creyente a ultranza de los postulados del nacionalsocialismo. Tuvieron seis hijos llamados: Helga Susanne, Hildegard “Hilde” Traude, Helmut Christian, Holdine “Holde” Kathrin, Hedwig “Hedda” Johanna, Heidrun “Heide” Elisabeth, nombres que comenzaban con la letra “H” para conmemorar el apellido del Führer. La familia Goebbels fue filmada, fotografiada y promocionada durante el régimen como la familia ideal aria. Fueron todos admiradores de Hitler e incluso los niños lo llamaban tío”.



El memorial en honor a Anne y Margot Frank está en el lugar donde estaba la fosa común correspondiente a la barraca donde murieron en el campo de concentración de Bergen-Belsen.
Hola a todos:
En 1941 fue ascendido a Reichmarschall (Mariscal del Reich) así como sucesor del Führer, convirtiéndose en la segunda persona más importante del régimen nacional-socialista alemán después de Hitler; en el documento que certifica aquello, se asegura que en caso de que Hitler muera o no se encuentre en condiciones para ejercer como Reichsführer, el Reichsmarschall asumiría el poder. Más adelante Göring intentaría hacer efectivo este decreto.









